viernes, 2 de septiembre de 2011

CARTA DE UN SUICIDA

Ordenando unos papeles me conseguí esta carta (que me disculpe el autor porque no se de quien es)... la misma dice así:

Queriendo presentar algo a nuestros lectores que los haga olvidar un poco los múltiples problemas de la vida diaria, y a fin de llevarles unos minutos de esparcimiento a sus espíritus, muchas veces: saturado de hastío y cansancio, incluimos esta correspondencia enviada por un apreciado colaborador, que tuvo gran acogida hace algún tiempo cuando la publicamos por primera vez. Esta dice así:
Junto al cadáver de un suicida se encuentra la siguiente carta, dirigida al señor Juez y la cual está escrita en los siguientes términos:

Señor Juez: No se culpe a nadie de mi muerte. Me quito la vida, ya que dentro de pocos minutos no sabría ni quien soy. Verá usted.

Tuve la desgracia de casarme con una viuda y ésta tenía una hija que era una belleza, y que yo, de haberlo sabido, me hubiera unido más a la muchacha.

Mi padre, que también era viudo se enamoró locamente de la hija de mi mujer con quien se casó al fin, de manera que mi esposa pasó a ser la suegra de su suegro, mi hijastra se convirtió así en mi madrasta y mi padre al mismo tiempo en mi yerno.
Aquí no para la cosa, pues al poco tiempo mi madrastra trajo al mundo un bello varoncito que era mi hermano.

Pasaron los meses y hasta un par de años, y entonces mi esposa tuvo un varón también, que como hermano de mi madrastra, pasó a ser cuñado de mi padre y tío de mi hermano.

La cosa se engalletó a tal punto que mi mujer se convirtió automáticamente en suegra de su propio hijo y yo en cambio soy ahora padre de mi madrasta mientras que mi padre y mi esposa son mis hijos.

Mi padre y mis hijos, vienen siendo también mis hermanos; mi esposa es mi abuela, ya que es madre de mi padre, y para rematar todo este lío, yo vengo a ser mi propio abuelo.

Es por eso que decido darme un tiro en la sien para abandonar este mundo impío. No se culpe a nadie de mi desgracia, yo solo tuve la culpa.

miércoles, 31 de agosto de 2011

EL MEDIOCRE

A PROPÓSITO DEL GOBIERNO BOLIVARIANO

El hombre mediocre es un libro del sociólogo y médico ítalo-argentino José Ingenieros, publicado en el año 1913. La obra trata sobre la naturaleza del hombre, oponiendo dos tipos de personalidades: la del hombre mediocre y la del idealista, analizando las características morales de cada uno, y las formas y papeles que estos tipos de hombres han adoptado en la historia, la sociedad y la cultura.
José Ingenieros dice que "no hay hombres iguales", y los divide a su vez en tres tipos: El hombre inferior, el hombre mediocre y el hombre superior; pero no arremete contra los dos primeros, sino que describe a los tres y exalta al idealista.

EL HOMBRE INFERIOR
El hombre inferior es un animal humano. Su ineptitud para la imitación le impide adaptarse al medio social en que vive; su personalidad no se desarrolla hasta el nivel corriente, viviendo por debajo de la moral o de la cultura dominante, y en muchos casos fuera de la legalidad. Esa insuficiente adaptación determina su incapacidad para pensar como los demás y compartir las rutinas comunes.

EL HOMBRE MEDIOCRE
El hombre mediocre es incapaz de usar su imaginación para concebir ideales que le propongan un futuro por el cual luchar. De ahí que se vuelva sumiso a toda rutina, a los prejuicios, a las domesticidades y así se vuelva parte de un rebaño o colectividad, cuyas acciones o motivos no cuestiona, sino que sigue ciegamente. El mediocre es dócil, maleable, ignorante, un ser vegetativo, carente de personalidad, contrario a la perfección, solidario y cómplice de los intereses creados que lo hacen borrego del rebaño social. Vive según las conveniencias y no logra aprender a amar. En su vida acomodaticia se vuelve vil y escéptico, cobarde. Los mediocres no son genios, ni héroes ni santos.

Un hombre MEDIOCRE no acepta ideas distintas a las que ya ha recibido por tradición (aquí se ve en parte la idea positivista de la época, el hombre como receptor y continuador de la herencia biológica), sin darse cuenta de que justamente las creencias son relativas a quien las cree, pudiendo existir hombres con ideas totalmente contrarias al mismo tiempo. A su vez, el hombre mediocre entra en una lucha contra el idealismo por envidia, intenta opacar desesperadamente toda acción noble, porque sabe que su existencia depende de que el idealista nunca sea reconocido y de que no se ponga por encima de sí.

EL IDEALISTA
El idealista es un hombre capaz de usar su imaginación para concebir ideales legitimados sólo por la experiencia y se propone seguir quimeras, ideales de perfección muy altos, en los cuales pone su fe, para cambiar el pasado en favor del porvenir; por eso está en continuo proceso de transformación, que se ajusta a las variaciones de la realidad. El idealista contribuye con sus ideales a la evolución social, por ser original y único; se perfila como un ser individualista que no se somete a dogmas morales ni sociales; consiguientemente, los mediocres se le oponen. El idealista es soñador, entusiasta, culto, de personalidad diferente, generoso, indisciplinado contra los dogmáticos. Como un ser afín a lo cualitativo, puede distinguir entre lo mejor y lo peor; no entre el más y el menos, como lo haría el mediocre.

Sin los idealistas no habría progreso: su juventud y renovación son constantes. El idealista tiene su propia verdad y no se supedita a la de los otros; no se mueve por criterios acomodaticios, sino según ideales más altos. En cuanto a las circunstancias, su medio, la educación que recibe de otros, las personas que lo tutelan y las cosas que lo rodean, se levanta por encima de ellos: piensa por sí mismo. No busca el éxito, sino la gloria, ya que el éxito es solo momentáneo: tan pronto como llega se va.

Estos, mediante la educación imitativa, copian de las personas que los rodean una personalidad social perfectamente adaptada.

Tomado de http://es.wikipedia.org/wiki/El_hombre_mediocre

viernes, 26 de agosto de 2011

Resultado de elecciones en ALCASA



Quiere saber mas, pinche aquí:
http://www.correodelcaroni.com/index.php?option=com_content&view=article&id=185805%3Agano-la-unidad-en-cvg-alcasa&catid=75%3Alaboral&Itemid=114

La nueva Venezuela